María & Gastón

El siguiente texto fue escrito en conjunto con Vero Schüler,
fuimos elegidos testigos de la unión entre dos personas que amamos.

Con Javi elegimos una forma poco casual de arrancar. Vamos a detenernos en una obviedad: es evidente que la experiencia de vivir puede ser, de a ratos, profundamente angustiante. Habitamos un mundo donde vemos ojos tristes y cansados, rojos del sueño y llanto contenido. El mundo nos duele y no está falto de demostraciones. A su vez se reproducen mecanismos que nos quieren divididos, violentos, separados… donde todo de golpe puede tornarse desesperanzador. Pero ante este escenario nos preguntamos: ¿Cómo nos mantenemos en pie, cuerdos, con ganas de compartir, soñar y proyectar la vida?
Es allí donde encontramos al amor como uno de los antídotos más fuertes ante los dolores del mundo. Él emerge como un refugio reconfortante frente a dicha angustia… como respuesta a la desesperanza.

Recuerdo la noche que los fui a visitar, salimos a caminar en búsqueda de una Coca-Cola para cenar. Sobre algo estábamos reflexionando, o quizás solo escuchábamos el ritmo de nuestros pasos, cuando él me frena en seco y me dice, tenemos algo para contarte, y ella toda risueña salta y exclama, nos vamos a casar… si cuando pasa eso se me llenan los ojos de lágrimas. No niego que, al volver a ver a mis amigos de siempre, siento una sensación nueva, y pienso que el mundo acaba de convertirse en un lugar mejor. Las esperanzas que cuesta recuperar, son recuperadas cada vez que veo ese gesto que ellos hacen de chocar de costado sus cabezas. El misterio de la vida y de que nosotros estemos en ella se resuelve en las tardes de otoño como esta, donde dos amigos conspiran contra la desazón, sanan dolores y declaran nuevamente su amor.

Yo considero que uno hace un esfuerzo muy grande en la vida para sentirse menos solo. Hoy, ustedes están trayendo el ritual de matrimonio como una muestra pública de haber encontrado una compañía en el mundo, una forma de mitigar esa angustia, una forma de redefinir al refugio. Están dándole ceremonia a ese amor que supo estaquear en un balcón al atardecer, acompañar mil lágrimas con cien mil poemas hermosos. 

Los conocimos por separado pero en el mismo espacio, entregamos nuestro tiempo y energía a proyectos comunitarios en barrios populares. Construimos viviendas de emergencia en lugares donde la desdicha y el esfuerzo están a la orden del día. En algunas de esas jornadas de trabajo es que el universo nos presentó. Cuando el ruido de nuestras herramientas, gritos y risas se retiran, les devolvemos el silencio y la intimidad a los vecinos. Y en uno de esos atardeceres que se ponen frente a nuestro cuerpo cansado y a nuestra cara llena de tierra, ellos dos se empezaron a mirar a los ojos y sintieron algo. ¿Ustedes se detuvieron a pensar que en todos estos años, desde esos primerizos martilleos, construyeron no uno, ni dos, sino muchas casas que hoy son hogar para un novio y una novia, para una esposa y su esposo… ¿Lo pensaron? Hoy esas personas tienen un lugarcito en el mundo, donde desayunar su mate cocido con tostadas, tomados de la mano, viendo la vida pasar desde su ventana.

Que me parta un rayo si el universo no les va a devolver con creces lo que construyeron… y tejieron. Horadaron nuestras vidas y tejieron redes que hoy conectan personas. Que nos conectan a todos los aquí presentes. Queremos que sepan, mis queridos amigos, que cuando la vida golpee fuerte con su vacío existencial, acá estaremos para hacerle frente, y cuando la vida luzca dulce y vigorosa, acá estaremos para verlos brillar. Porque soy testigo de su amor, y también testifico que los amamos nosotros.
Vero… ¿Qué es el amor?

El amor es que nos hagan reír y nos saquen el miedo, nos agarren la mano y acompañen a enfrentar los días duros… el amor es que nos hagan piecito para que podamos dar nuestros próximos saltos… es incómodo y a su vez es entregarle al otro un poder sobre mí, el poder de conocer mis secretos, debilidades, historias, tristezas y frustraciones, y que, pudiendo usarlas para lastimarme, renuncie a ello. El amor es una respuesta política ante el odio de hoy, nos fortalece y nos define. Es una coquita en botellita de vidrio o que te tarareen Fix You al oído.

Chicos:
La suerte está en coincidir.
La magia en conectar.
La fortuna en cuidarse y quererse bien.

Donde sea y en cualquier momento… que se sienta como para siempre.

Deja un comentario